Recibimiento del presidente Enrique Peña Nieto.

En el marco del Encuentro Empresarial 2014, el Act, Juan Pablo Castañón Castañón, Presidente Nacional de COPARMEX, recibió al Lic. Enrique Peña Nieto, Presidente Constitucional de la República Mexicana, y éstas fueron sus palabras hace unos momentos:

85 años, en 1929, ante la necesidad de consolidar una Nación que se rigiera por instituciones para su desarrollo, donde se trabajara para encontrar el progreso y la convivencia pacífica, donde se dejara atrás el agravio, la desigualdad y la injusticia, un grupo de empresarios se unieron libre y voluntariamente, conformando la Confederación Patronal de la República Mexicana, bajo la figura de un sindicato.

Lo hicieron con la visión y el compromiso de proponer un modelo de Nación basado en el diálogo y el trabajo en conjunto: un país en el que los factores de la producción, la sociedad y el gobierno pudiéramos encontrar, juntos, condiciones de prosperidad para todos los mexicanos.

Nuestros fundadores plantearon un México de libertad y responsabilidad, de orden y respeto, un país solidario con los que menos oportunidades tienen. Visualizaron una Nación donde la persona fuera el principio y fin de la acción política y económica, donde la convivencia pacífica fuera el marco para que cada quien hiciera lo que le corresponde en la construcción de un México más justo y próspero.

Estos son los valores que desde entonces nos han inspirado a los empresarios que formamos Coparmex. Por esta institución han pasado muchas generaciones de mujeres y hombres que dedicaron su compromiso, esfuerzo y trabajo al servicio de México.

Desde lo público, lo privado, el ámbito político y el del trabajo, han contribuido a construir las instituciones que nos otorgan y otorgaron a los mexicanos progreso y paz. Oportunidades de educación, trabajo, salud y bienestar.

Sin embargo, México vive hoy momentos decisivos: amenazas que parecen poner en riesgo nuestro futuro. Enfrentamos retos inimaginados, que a la vez nos brindan la oportunidad de despegar como una Nación moderna, próspera y justa.

¿Cómo podemos vencer la desigualdad que nos lastima y agravia a todos, porque lastima y agravia a los más desprotegidos?
¿Cómo podemos afrontar el reto de prosperidad para todos los mexicanos, si tenemos regiones donde prevalece el cacicazgo, la opresión y los privilegios para unos cuantos?

¿Cómo lograr una nueva cultura de respeto por la legalidad y el Estado de Derecho, si no estamos dando todos una batalla frontal contra la corrupción, la inseguridad y la impunidad?
¿Cómo salir del círculo vicioso de la violencia, donde un reclamo legítimo se convierte en una nueva fuente de violencia y un obstáculo para el desarrollo de nuestras sociedades?

¿Qué debemos hacer ante la realidad que nos enfrenta a una sociedad y sus instituciones permeadas por la corrupción, la falta de valores y la cultura del privilegio y el provecho inmediato, sin interés por el bien común?

No podemos aceptar la economía de la exclusión. Nos rebelamos ante la violencia, aunque esta se justificara en la inequidad. Porque el diálogo y el entendimiento, la unidad en la diversidad, deben prevalecer siempre ante el conflicto, la violencia y más aún la criminalidad que atenta contra la paz.

No podemos aceptar que se llegue a considerar al ser humano como un bien de consumo, como un instrumento económico o como una herramienta política que pueda ser excluida o, lo que es aún peor, desechada sin importar su vida misma.

Tal como lo dijo Usted, Señor Presidente, en su discurso de toma de posesión “el ciudadano será el centro de mi gobierno”, centremos nuestros esfuerzos en las personas, los mexicanos y sus familias, como el núcleo de la sociedad. Con pleno respeto a su dignidad y retomando con fuerza los valores de convivencia, cívicos y morales que nos han dado la patria que hemos heredado y de la que hoy somos todos responsables.

El título que hemos elegido para este Encuentro Empresarial: “La confianza como condición necesaria para la prosperidad”, no ha sido fruto del azar.

La confianza se define como la esperanza firme que se tiene de alguien o algo; La confianza es la esperanza de que la vida en común puede darse de manera armónica, pacífica y justa.

La confianza es el hilo que nos mantiene unidos como comunidades, y si ésta falla, si se desvanece o queda atrapada bajo el peso de la impunidad y la corrupción, la sociedad pierde su capacidad creadora, su solidaridad y su potencial de construir en conjunto una mejor Nación.

México tiene hoy la gran oportunidad de dar el salto a una nación de progreso, de equidad y paz. Tenemos las condiciones para hacerlo, pero no lo lograremos si no es a través de la renovación de la confianza y de nuestras instituciones.

Para nosotros, las empresarias y empresarios de Coparmex, el camino hacia la prosperidad debe comenzar por una gran red de creatividad mexicana, que generemos en conjunto entre trabajadores cada vez mejor preparados, empresarios y emprendedores de todo tamaño, con visión comprometida, así como investigadores y académicos que nos aporten su talento y, por supuesto, políticos y funcionarios honestos y responsables.

Hablamos de un esquema donde se promueva la inversión, la generación de empleos sustentables en el tiempo, y el desarrollo regional de acuerdo a las vocaciones productivas; y al mismo tiempo el crecimiento de las personas a través del esfuerzo y el trabajo cotidiano.

La prosperidad la podemos lograr, con políticas públicas que preserven nuestras variables económicas, que promuevan la empresa y el empleo, que disminuyan nuestros costos transaccionales de llevar adelante un negocio y así, ser más productivos y generar empleos mejor remunerados.

Sin embargo, sólo podremos alcanzar este escenario, si partimos de la base de la confianza entre nosotros, entre los mexicanos, y la confianza en las instituciones que, como sociedad, hemos decidido darnos para vivir en común. Si compartimos una cultura de legalidad, de combate frontal contra la corrupción y si acabamos, de una vez por todas, con la impunidad que erosiona a nuestras instituciones.

Necesitamos confiar unos en otros. Tristemente, hoy 7 de cada 10 mexicanos no lo hace. Necesitamos tener confianza para salir a nuestras calles y plazas a convivir sin zozobra; porque las calles y plazas son nuestras, de los mexicanos de bien.

Necesitamos confianza de expresar nuestras opiniones sin temor a ser agredidos.

Necesitamos confianza para construir negocios y empresas.

Necesitamos confianza en nuestros gobernantes, nuestros policías, nuestros ministerios públicos y todo el sistema de impartición y administración de la justicia.
Elegimos la esperanza, no el temor; la unidad y no la discordia.

SEÑOR PRESIDENTE:

Desde el sector empresarial, reiteramos nuestra propuesta, a la Nación y a usted, como nuestro jefe de Estado: de comprometernos todos en un pacto para el fortalecimiento del Estado mexicano.

Un pacto que nos garantice seguridad, justicia, democracia y gobernabilidad;

Un pacto que combata la corrupción e impunidad,

Un pacto que construya el Estado de Derecho al que todos aspiramos.

De lo local a lo federal, donde se involucren las autoridades de los tres órdenes de gobierno y los tres poderes de la nación, con la sociedad, los partidos políticos y las organizaciones intermedias.

Queremos autoridades municipales que promuevan el progreso y aseguren el cumplimiento de la ley. Que sepan trabajar en conjunto y unir voluntades para generar oportunidades sociales, económicas y de educación. Esas oportunidades que pueden ser la clave para acabar con la desigualdad que nos agobia.

Necesitamos gobiernos estatales, y sus legislativos, preocupados por la seguridad y coordinados con la federación para lograrla.

Eficaces en el combate al crimen y el restablecimiento de la paz a través de la legalidad, pero también enfocados en el desarrollo regional y la promoción del empleo, desde su proximidad con la población.
Debemos avanzar en la creación de policías únicas estatales que permitan una más eficiente coordinación con el nivel federal.

Necesitamos para ello la voluntad política de todas las partes: de los presidentes municipales, los gobernadores y todos los órdenes de gobierno.

Nuestros policías deben contar con una formación integral y recurrente, con programas en Universidades y centros de estudio con énfasis en la formación ética y en valores.

Demandamos un sistema de justicia moderno, expedito, transparente y público, que atienda con eficacia y eficiencia la exigencia ciudadana de castigar a quien infringe la ley, y aplicar sin discrecionalidad las normas de nuestra convivencia.

Debemos acelerar la implementación de los juicios orales, la profesionalización e independencia de nuestros ministerios públicos y la certificación profesional del sistema nacional de penales.

Exigimos partidos políticos y representantes populares transparentes, honestos, íntegros, que pongan el interés de la Nación por sobre cualquier interés particular.

Sólo a través de una profunda renovación del Estado mexicano y sus instituciones es como podrá devolverse la confianza a nuestros ciudadanos. Y será sólo a través de la confianza como podremos ver cumplidas nuestras expectativas de desarrollo y crecimiento para México.

SEÑOR PRESIDENTE,

Lo ocurrido en Iguala es la verdad que nos desnuda y compromete. Es el espejo que refleja nuestras faltas y omisiones. De todos.

Es el momento de decir basta a un modelo de desconfianza, y reconstruir el tejido social, desde lo más profundo, todos juntos, con la base en la confianza mutua y con el compromiso compartido.

En nuestro caso, como empresarios Coparmex, es el compromiso de promover en todo el país, con nuestros casi 5 millones de trabajadores, en nuestras 36 mil empresas socias, en las escuelas de nuestros hijos y los hijos de nuestros colaboradores y en todas las organizaciones sociales de las comunidades donde vivimos, un gran esfuerzo de transformación desde la ética, los valores, el rechazo a la corrupción y la impunidad. Una exigencia a nosotros mismos y a nuestras instituciones.

Asimismo estamos puestos para participar, como ciudadanos, en los órganos que formemos en conjunto sociedad y gobierno para fortalecer a nuestras instituciones.

Hoy la patria nos necesita, y es un momento de unidad, de compromiso y entrega generosa.

Que no se tenga duda: la Nación puede contar con nosotros.

Nosotros sabemos que podemos contar con nuestras instituciones y, por supuesto, con nuestro Jefe de Estado.

Muchas gracias

Juan Pablo Castañón Castañón

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