Por un crecimiento vigoroso en 2015 09.09.2014

9 de septiembre de 2014

Hola amigos de COPARMEX, los saludo con gusto, esperando que esta semana, que estamos a punto de celebrar nuestro aniversario de la independencia de México, sea de éxito para todos ustedes y sus colaboradores.

La discusión de la política económica de 2015 que está iniciando en el Congreso, abre un periodo de reflexión para que los legisladores, el gobierno, los sectores productivos y los actores sociales entablemos un diálogo constructivo, de manera que cada uno desde nuestro ámbito, hagamos lo necesario para aprovechar al máximo nuestra plataforma de reformas estructurales.

Para que nuestra economía crezca en 2015, es imprescindible fortalecer el mercado interno, potenciar la inversión y apuntalar el empleo. La mejor forma de hacerlo es a través del fortalecimiento y crecimiento de las propias empresas, mediante incentivos para la formalización y la inversión, la creación de más puestos de trabajo y la adopción de innovación y tecnología que generen valor y por tanto, mejores ingresos y salarios para los trabajadores.

Los especialistas de la COPARMEX están realizando un análisis profundo del paquete entregado la semana pasada al Congreso, con los Criterios Generales de Política Económica; la iniciativa de Ley de Ingresos y el Proyecto de Presupuesto de Egresos para 2015.

En los criterios de política económica se prevé para 2015 un crecimiento de 3.7% en términos reales, con un déficit fiscal de 3.5% del Producto Interno Bruto — considerando inversiones de las empresas productivas del Estado–, y un gasto neto del gobierno federal de poco más de 4.6 billones de pesos.

En materia de ingresos fiscales, la señal de que no habrá cambios tributarios para los contribuyentes y las empresas, es importante reconocerla, porque aún seguimos en proceso de asimilar los costos de la reforma fiscal que entró en vigor este año.

Sin embargo, necesitamos que la economía crezca vigorosamente, y debe cuidarse que no se incrementen las aportaciones, derechos y cuotas que las empresas formales aportan al Estado mexicano y sus instituciones. Si aumentaran nuevamente los costos laborales por esos conceptos, no será fácil alcanzar el crecimiento vigoroso que necesitamos.

En este punto insistimos: desde hoy, necesitamos nuevos incentivos para la inversión y el empleo. Desde la deducibilidad inmediata de las inversiones, como la promoción de la generación de empleo localmente, en algunos estados, en algunos clusters. Es importante incentivar la inversión privada y la generación de empleos.

Por el lado del gasto, el reto es determinar con precisión el destino de los recursos establecidos en el proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación, cuidando que éstos tengan un impacto en la economía real, para impulsar el crecimiento.

Ahora que, por ejemplo, se propone consolidar diversos rubros presupuestales al transformar Oportunidades, el principal programa de combate a la pobreza, en Prospera, sería deseable un esfuerzo de compactación, para evitar duplicidades y aprovechar de manera más eficiente los recursos públicos destinados a combatir la pobreza.

Hay una gran área de oportunidad para mejorar la calidad en el ejercicio del gasto público, si se da un verdadero compromiso de los tres órdenes de gobierno, del Congreso y del Poder Legislativo para mejorar su eficiencia, para ejercer los recursos con transparencia y rendición de cuentas.

Para el sector patronal, es acertada la iniciativa de formalización “Crezcamos Juntos”, anunciada por el Ejecutivo el día de ayer, para dar incentivos a los establecimientos que hoy están en la informalidad. Esta ha sido una propuesta histórica de Coparmex: sabemos que es sólo en la formalidad donde las empresas pueden cumplir con su rol creador como generadoras de empleo, bienestar y desarrollo para las personas.

Este puede ser el inicio de una gran cruzada para la formalización, que va más allá de inscribir a empresas en el SAT, con un enfoque que busca privilegiar la inclusión y la promoción, y deja en segundo plano las sanciones. Aquí lo importante es que tengan las condiciones las empresas para crecer, y la formalidad vendrá como consecuencia. El gran reto para implementarla, dependerá del compromiso y del trabajo de los gobiernos estatales y municipales, que son el primer contacto de los contribuyentes potenciales. En Coparmex estamos dispuestos a contribuir en este gran esfuerzo, porque nos interesa la formalización de nuestra economía: ahí es donde están, en la formalidad, la productividad y la generación de salarios dignos para los trabajadores.

Por supuesto, necesitamos ser prudentes con el endeudamiento, sobre todo porque venimos de dos años en los que se ha recargado mucho el déficit fiscal y se observa una tendencia a ampliar esa brecha.

En el paquete fiscal, se propone para 2015 un ajuste al alza en los Requerimientos Financieros del Sector Público, para llevarlo al 4% del PIB. Esto representa un incremento respecto del 3.6% que se había estimado para ese mismo año en los Criterios Generales de Política Económica de 2014.

Esta tendencia a mayor endeudamiento se aprecia también en el saldo histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público, que se ajustan a 43.3% del PIB en este paquete económico para 2015, por arriba del 41% del PIB que se había propuesto también para ese mismo año, en los criterios de hace un año, cuando se presentaron los Criterios de Política Económica de 2014. Es decir, que el mayor porcentaje del PIB en nuestra deuda significa, con preocupación, que nos vayamos endeudando más allá de nuestras posibilidades en un futuro.

Si bien las perspectivas económicas de un año a otro siempre se van rectificando, es importante mantener en el nivel adecuado el endeudamiento y por lo tanto hacer lo necesario para reducirlo efectivamente en los próximos años.

Una condición para que la economía se mantenga estable es, precisamente, moderar el endeudamiento. Crecer el producto interno bruto, crecer la economía nacional, desde lo interno para lo internacional. Porque de lo contrario a futuro tendremos que pagar la factura. Si queremos finanzas públicas sustentables, debemos asegurarnos de que nuestras acciones presentes no condicionen el futuro de las siguientes generaciones: la deuda pública de hoy, son los impuestos del mañana.

Por ello, resulta fundamental que en los siguientes años sí se cumpla con el compromiso de ir bajando el déficit fiscal, como se ofreció desde inicio de la actual administración.

El sector patronal reitera su compromiso de cumplir a cabalidad con sus obligaciones y exhorta a los legisladores a sostener un diálogo de altura en la discusión, análisis y aprobación del paquete económico 2015.

Reiteramos nuestro llamado al Ejecutivo Federal y al Congreso para que mantengamos un diálogo social abierto, que abra la posibilidad de discutir una reforma hacendaria de fondo, que permita incentivar la formalidad, lograr una mayor eficiencia recaudatoria y bajar los costos regulatorios a todos los contribuyentes. Que nos permita fortalecer nuestra economía interna, para que las empresas puedan crecer y generar empleos dignos.

Si ya iniciamos las grandes reformas que necesitaba el país, venciendo mitos y resistencias ideológicas, ahora el reto es promover la formalización de la economía y evitar la corrupción en el manejo de los recursos públicos. Este es el eje que ahora urge al país para complementar la transformación estructural.

Con estas reflexiones, los exhorto a seguir de cerca la discusión del Paquete Económico para 2015, y aprovecho la oportunidad para enviarles un saludo afectuoso, con mis mejores deseos de que alcancen el éxito en todas sus iniciativas y proyectos, empresariales, sociales y familiares. Que pasen una feliz celebración de la Independencia este próximo fin de semana.

Act. Juan Pablo Castañón Castañón
Presidente Nacional
@jpcastanon

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