Nuevo acuerdo social para la transformación de México 03.09.2014

Amigos de COPARMEX, los saludo con gusto, esperando que esta semana esté llena de éxitos para todos ustedes, sus colaboradores y sus familias.

Los retos del México actual no son de un gobierno ni de un solo sector: son de todos los mexicanos.

Como se mencionó en el Informe del Presidente Enrique Peña Nieto, el Pacto por México dio resultados para el país: el trabajo del gobierno y los partidos políticos nos permitió establecer una plataforma para nuestro desarrollo, mediante los avances logrados con 11 reformas estructurales.

Sería un grave error no aprovechar esta oportunidad histórica para cambiar. Pero la única manera de lograrlo es construyendo una sólida base de confianza entre los ciudadanos y el gobierno, en la que prevalezcan la concertación, la transparencia y la rendición de cuentas.
Lo que México necesita hoy es un pacto ciudadano, que se centre en el diálogo social entre los actores para construir la agenda de la transformación de México, y poniendo como prioridad el combate a la impunidad y la corrupción. Un pacto que aproveche los cimientos de las grandes transformaciones que se proponen y nos ayude a acelerar su implementación.

México merece un cambio verdadero, aquél en el que el ciudadano sea el centro, el principio y fin de toda la vida política, social y también económica, como históricamente lo ha promovido la COPARMEX.

Como se anunció en el Informe Presidencial, es positivo que en el primer tercio de la actual administración se busque una nueva orientación al principal programa de combate a la pobreza, para acercarlo a opciones productivas y de emprendimiento, con oportunidades para que sus beneficiarios accedan a becas, servicios de salud de calidad y mayores opciones educativas, entre otros beneficios.

En Coparmex, siempre hemos promovido un enfoque subsidiario en la interacción de entidades sociales y los beneficiarios de los programas. Estamos muy a tiempo de lograr más cambios en esa dirección, por eso necesitamos construir un pacto ciudadano, con la participación de todos.

Necesitamos que el gobierno haga su parte y sea más eficiente, a través una reforma integral a la gestión pública, para que en los dos tercios que restan a la actual administración, los beneficios que empiezan a vislumbrarse en la macroeconomía, puedan consolidarse y llegar a las familias, a los trabajadores, a las empresas y en general a todos los ciudadanos.

Sin un esquema que efectivamente nos ayude a bajar el costo país, con mayor transparencia, nuestras reformas estructurales estarían en riesgo de quedar rebasadas por prácticas de opacidad o de probable corrupción, frenando el crecimiento y el desarrollo de los mexicanos.

Ya el INEGI ha dado cuenta de que los costos asociados a los actos de corrupción afectan a las empresas incluso más que otros delitos como robos o asaltos .

La prioridad del pacto ciudadano debe ser la construcción de una agenda con estrategias y compromisos, con indicadores de gestión que permitan constatar que los recursos públicos se canalizan con base en el estricto cumplimiento de la ley.

Por otro lado, debemos aprovechar las oportunidades para potenciar el mecanismo de asociaciones público-privadas, para que los grandes proyectos de infraestructura como el nuevo aeropuerto internacional de la Ciudad de México que se está anunciando, o la ampliación de carreteras y del transporte masivo en las principales ciudades del país, se transformen en motores de inversión que nos ayuden a crear empleos y a reactivar el mercado interno. Es decir, lo que nos compramos entre los mexicanos, que se vaya activando el desarrollo regional, el consumo de los propios mexicanos.

Para que nuestra economía crezca, las empresas requieren un entorno de confianza y seguridad, incentivos a la inversión y la creación de empleo, y esquemas que reduzcan la carga tributaria y faciliten el cumplimiento de las obligaciones fiscales y administrativas. Y bajo ninguna circunstancia deben adoptarse medidas que encarezcan los costos laborales a través de aportaciones, derechos y cuotas que las empresas formales aportan al Estado mexicano y sus instituciones.

El gran reto que tenemos por delante es el fortalecimiento de nuestra economía interna: que la pequeña y mediana empresa, y la grande también, tengan facilidades para crecer y generar empleos sustentables en el tiempo.

Reconocemos los avances en materia de seguridad pública, y necesitamos seguir fortaleciendo el Estado de Derecho y la cultura de legalidad en todo el país, en los tres órdenes de gobierno, y que trabajen coordinadamente para combatir a la delincuencia y garantizar la integridad física y patrimonial de todos los ciudadanos mexicanos.

Aprovechemos esta oportunidad de cambio verdadero, que en la historia de las naciones sólo se da cada 20 o 30 años: Como Presidente Nacional de Coparmex, los convoco a que en cada uno de nuestros Centros Empresariales en todo el país, trabajemos para construir este nuevo pacto ciudadano, sociedad y gobierno, que involucre a todos los mexicanos. Esa es la única manera de construir nuestro futuro: todos juntos.

A todos les envío un afectuoso saludo y los convoco a que trabajemos con ánimos renovados, construyendo el hoy para el México del siglo XXI. Para nosotros, nuestras familias y las familias de nuestros trabajadores.

Act. Juan Pablo Castañón Castañón
Presidente Nacional
@jpcastanon

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