México necesita un nuevo modelo de desarrollo. 05.08.2014

Estimados amigos de COPARMEX, los saludo con gusto deseándoles a todos un buen inicio de semana.

Los países no pueden desarrollarse haciendo más de lo mismo siempre. Sobre la base de este principio se han construido estrategias exitosas de países que industrializándose y modificando sus estructuras productivas, lograron niveles de desarrollo notables.

México, después de las reformas y a partir de ellas, puede y debe trazar una nueva ruta al desarrollo; un camino que pasa no sólo por la productividad de nuestros factores, sino por una nueva forma de colaboración entre sociedad y gobierno, como han hecho los países exitosos que han podido crecer de manera sostenida y con equidad.

Cambiar lo que producimos para desarrollarnos no quiere decir abandonar nuestros sectores estratégicos; al contrario, quiere decir que podemos conquistar otros sectores. Siendo una plataforma exportadora de manufactura, siempre me he preguntado por qué no hemos podido consolidarnos como potencia tecnológica y de diseño.

México está llamado a ser el primer exportador de automóviles y derivados en el mundo, sin duda una gran noticia; pero el siguiente paso es definir las estrategias de política, precisamente en un esquema de colaboración entre los actores sociales y del poder público, para generar el mayor valor posible a partir de esa ventaja competitiva.

Un automóvil mexicano por ejemplo, hecho con tecnología mexicana, un cluster de diseño industrial o una vinculación todavía más fructífera entre nuestras escuelas de ingenieros y los conglomerados manufactureros del país. Como ya se está dando en manufactura en Ciudad Juárez y las universidades locales.

Todo está dispuesto para lograrlo, sólo falta profundizar en el modelo de colaboración social, que genere innovación permanente y un cauce para los nuevos talentos.

Yo creo que debemos interpretar a las reformas como la oportunidad de iniciar un nuevo modelo económico en México. Es claro que un modelo productivo que no ha generado crecimiento en 30 años, que no ha facilitado acabar con la pobreza ni con las desigualdades sociales, está agotado y ha llegado el momento de una nueva etapa de respondernos a nosotros qué queremos hacer como país, dónde queremos ir.

Apenas hace algunos años, nuestro valor manufacturero consistía principalmente en los bajos costos de los factores de la producción, relativos a los de nuestros competidores.

En el contexto de la competencia internacional, incluso con países como China, nuestro país se ha fortalecido demostrando que además de tener ventajas en otros ámbitos; el siguiente paso para extender nuestro poder global ya no es otro, que el de la innovación permanente y la diversificación económica. Los talentos los tenemos.

La industria del reciclaje es un buen ejemplo de innovación y de encadenamiento industrial, en el que las empresas generan valor a partir de lo que otras producen, y en este caso desechan. Las regiones con mayores ventajas competitivas en la industria del reciclaje son precisamente las regiones donde están nuestros principales clusters manufactureros. Es natural que donde está la industria, surjan las empresas que con innovación, pueden aprovechar sus residuos para generar nuevos mercados, nuevos empleos y además valor social, por la visión sobre el medio ambiente que su actividad promueve.

Esta semana, Coparmex participa en dos modelos concretos de colaboración entre sociedad y gobierno. El primero, premiando las buenas prácticas en materia de reciclaje, lo haremos junto con la SEMARNAT en reconocimiento a las industrias, a las empresas y a los emprendedores que están haciendo en este sentido cosas extraordinarias. El segundo, firmando un convenio de colaboración con la Secretaría de Educación Pública para promover el Modelo Mexicano de Formación Dual.

Estos son dos ejemplos de los esfuerzos que hace nuestra Confederación, para seguir impulsando paralelamente al trabajo de Coparmex en otros frentes, un nuevo modelo económico y de desarrollo para México.

El reciclaje no es sólo un tema de responsabilidad social, es un ejemplo de innovación y de valor productivo como el que queremos para México.

Por su parte, el modelo dual ha sido la apuesta permanente de nuestro esfuerzo para elevar la competitividad del país y la promoción del modelo de vinculación escuela-empresa; porque la innovación que conduce a la competitividad sólo puede salir de nuevas generaciones que empujando, nos obligan encontrar nuevas soluciones a viejos problemas.

La Coparmex busca en la colaboración social, las nuevas estrategias para el desarrollo del país. Naturalmente no tenemos todas las respuestas, pero creemos en ese modelo de colaboración, porque es el único capaz de encontrarlas y convertirlas en estrategias concretas de transformación social.

Con esta reflexión los dejo, deseándoles una buena semana, de éxito y felicidad en compañía de sus colaboradores y seres queridos.

Act. Juan Pablo Castañón Castañón
Presidente Nacional
@jpcastanon

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