Hacia una Política Integral. 15.08.2014

Hacia una política integral para elevar el ingreso de los mexicanos. Mensaje derivado de la rueda de prensa. 13 de agosto del 2014 Después de reunirnos con representantes de trabajadores de diversos sindicatos y autoridades laborales el día de ayer, nosotros en Coparmex, el sector patronal, consideramos que la discusión para construir una política integral para elevar el ingreso de los trabajadores y las familias en México, debe basarse en argumentos técnicos, sólidos y responsables para conservar la estabilidad de nuestras variables económicas. México merece un diálogo de altura, con propuestas viables que permitan un aumento gradual de los ingresos en términos reales, y elevar con esto el poder adquisitivo de toda la población. Lo que el país necesita es fortalecer su economía a través de un proceso de incorporación a la formalidad de todas las empresas informales que hoy en día tenemos en México; ese es el único camino que puede conducirnos a mejorar los ingresos de los trabajadores y sus familias, abatiendo así la pobreza que finalmente es el objetivo que todos compartimos en esta discusión social: abatir la pobreza en México.

La formalización requiere una conjunción de políticas públicas que promuevan el crecimiento de las empresas y faciliten los trámites administrativos y fiscales para su incorporación, permitan entonces armonizar elementos como la innovación, mediante el aprovechamiento de nuevas tecnologías, y también asegurar la educación de calidad, de tal forma que las empresas tengan la oportunidad de crecer e incorporarse a la formalidad. Necesitamos crear encadenamientos productivos y generar economías de escala que nos permitan acceder a un crecimiento con valor agregado, facilitando con ello la incorporación a la formalidad de miles de micro, pequeñas y medianas empresas. Ello debe ser el resultado de un esquema nacional de trabajo, que involucre a todas las partes del proceso productivo, incluidos los por supuesto trabajadores, los empresarios y los funcionarios de los tres órdenes de gobierno para que con política pública acompañen y soporten el crecimiento de las empresas a través del esfuerzo coordinado trabajadores y empresarios, pero el compromiso es de las tres partes.

La COPARMEX comparte algunas puntualizaciones: 1.- El ingreso real de los trabajadores del sector formal, en promedio, es de tres veces el salario mínimo general. El salario mínimo real lo está fijando desde hace muchos años el mercado, el comercio, la industria, donde casi 80% de los trabajadores percibe más de dos salarios mínimos. 2.- El problema de los bajos ingresos de los trabajadores no es el salario mínimo, es la informalidad. Es en esta realidad donde debemos centrar la discusión. INEGI señala que un 13 por ciento de la población ocupada del país recibe un salario mínimo. Sin embargo, la realidad es que esos 6 millones y medio de personas se encuentran concentradas casi en su totalidad en el sector informal de nuestra economía. Únicamente el 7% de la población que gana un salario mínimo labora en la formalidad.

Adicionalmente, los trabajadores informales carecen de prestaciones y de protección social, que sí poseen los trabajadores formales para complementar sus ingresos y bienestar familiar. Debemos atender de forma urgente la situación de estos trabajadores que están en la informalidad y que ganan un salario mínimo o menos, pero hacerlo de manera sustentable y con visión de largo plazo, no hay soluciones inmediatas, de una sola decisión no se puede resolver, tiene que ser un proceso. 3.- Baja Productividad.- La baja productividad y el bajo crecimiento de la economía se explican por el tamaño de la informalidad. Gracias a una mayor productividad, generada en el diálogo social entre empresarios y trabajadores, en los últimos años el sector formal ha reducido consistentemente el número de personas que ganan un salario mínimo.

En oposición con el sector informal, en el que cada vez son más las personas que se encuentran ganando el mínimo de salario. Si vamos al análisis de las diferentes regiones del país, podremos observar que existe una alta correlación entre baja productividad, la informalidad y la pobreza en esas regiones. Tenemos entidades como Chiapas, donde el 80% de la población está en la informalidad y sólo un 20% en la formalidad. El 75% de los habitantes de esa entidad vive en la pobreza, en tanto que otros estados como Nuevo León son líderes en productividad y presentan menor incidencia de pobreza e informalidad. El sector patronal advierte que el bajo crecimiento esperado este año, no nos permite presionar a la economía y al empleo formal con incrementos no sustentados en la productividad. El Banco de México ha alertado que elevar los salarios mínimos sin que ello se acompañe en aumentos de la productividad, podría generar un aumento generalizado de precios, derivando en una espiral inflcionaria que en consecuencia no se traducirá en un aumento de los salarios reales.

Este es un tema de relevancia nacional, en el que estamos involucrados todos: trabajadores, patrones, autoridades del sector laboral, y todo el sector gobierno en general para generar política pública que nos ayude a resolver este problema. Es al interior de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos, en la que participan los representantes de los tres sectores, donde debe fortalecerse esta discusión. Que no se nos olvide: los salarios no pueden ni deben aumentarse por decreto, ya hemos aprendido duras lecciones en la década de los 80, con incrementos de hasta 30%, que en la realidad derivaron en tasas de inflación del 100%, que terminan disminuyendo la capacidad adquisitiva del mismo salario cuando la inflación es muy superior a los ingresos netos de los trabajadores. Hasta ahora, los sectores involucrados en la determinación de los salarios, hemos logrado llegar a acuerdos, en su mayoría, unánimes, de acuerdo a los siguientes criterios: • Una inflación baja y estable provee un ambiente conducente a un mayor empleo, a mayor productividad, así como a un mayor crecimiento económico generando círculos virtuosos de empleo e inversión. • Para una inflación baja y estable los cambios en los salarios deben ser acordes con los cambios de la productividad de acuerdo a empresa por empresa, región por región. • Incrementos salariales por arriba de la inflación esperada y que no estén sustentados en mayor productividad, tiene un impacto sobre la inflación. • En la carrera salarios-precios, nunca ha ganado el salario. No regresemos a esa perversa espiral. • Una política salarial que responda a la productividad y que no entre en una carrera con los precios es fundamental para tener una inflación baja, una mayor productividad y, por lo tanto, para que los salarios reales puedan crecer de forma sostenida. Los incrementos salariales han sido acordados por los representantes de las empresas y de los trabajadores y ello ha permitido que la mayoría de los trabajadores formales que cotizan al IMSS tengan ingresos promedio de dos a tres salarios mínimos y prestaciones sociales. En este sentido, el diálogo social trabajadores y empresarios en la formalidad ha funcionado y ha dado frutos. Con base en los principios de nuestra Confederación y cuidando la sustentabilidad financiera, siempre recomendamos a las empresas socias de COPARMEX dar lo más posible a sus trabajadores que perciben sus salarios y salario mínimo para ir avanzando en el ingreso del trabajador de acuerdo a como haya avanzado la misma empresa, eso lo sostiene la Nueva Cultura Laboral y ha sido reflejado en el movimiento descrito anteriormente de mejores salarios para nuestros trabajadores. Así lo hemos hecho, en especial desde 1996 a la luz de la nueva cultura laboral consensuada entre los sectores productivos.

Hemos trabajado juntos para lograr que los trabajadores tengan mejores ingresos. Propuestas de la COPARMEX 1.- Desvincular el salario mínimo como unidad de medida de diversas legislaciones. El salario mínimo se utiliza como unidad de referencia en más de muchísimas leyes, reglamentos, circulares, disposiciones de carácter federal y muchas otras más de carácter Estatal. Aproximadamente, entre ambas, casi 900 leyes. Necesitamos la desvinculación y creemos que en el diálogo social todos estamos de acuerdo. Por ello la fijación de los salarios no solo impacta en los salarios contractuales de todo el país, sino en múltiples aspectos económicos de nuestra economía, no nada más en multas y sanciones: o los salarios mínimos se utilizan en la cotización de los patrones al IMSS (se cotiza hasta 25 veces el SMG), o para pago de prima de antigüedad (hasta el doble del salario mínimo como máximo), o para determinar pensiones del Estado, o para determinar las prerrogativas de los partidos políticos (se otorga el 65% del salario mínimo a cada partido por el padrón de miembros acreditado), o pago de multas y sanciones, o pagos de créditos al INFONAVIT, o subsidio al empleo, o créditos fiscales, etc Como país, debemos hacer un estudio integral de qué y para qué utilizamos dicho indicador o medida económica y determinar qué otras unidades de cuenta debemos utilizar para poder sustituirlo. 2.- Elevar la productividad.- Los sestados con mayor productividad son los estados que han podido avanzar en la formalidad y avanzar en el combate a la pobreza. Hoy, con las reformas estructurales tenemos la plataforma desde la cual podemos despuntar y crecer como país.

Debemos encontrar una fórmula para incorporar esquemas de productividad en la determinación de los salarios, y evitar que disposiciones legales que distorsionen esta tendencia. Nuestro reto como Nación es hacer un esfuerzo conjunto para ser más productivos; es decir, hacer más con los mismos recursos, incorporando la innovación y las nuevas tecnologías a nuestros a nuestros procesos productivos, con mayor valor agregado, impulsando el desarrollo de todas nuestras regiones, con base en sus vocaciones productivas. Debemos de abandonar el esquema de competencia económica en base a costos e iniciar por la innovación la competencia valor agregado eso nos permitirá entonces, contratar mejores talentos y por tanto, pagar mejores salarios y también consecuentemente avanzar en la formalidad 3.- Políticas públicas que favorezcan el fortalecimiento y la formalización de las empresas.- No se trata sólo de que las empresas se den de alta ante las autoridades fiscales y laborales: la solución es que efectivamente crezcan y tengna oportunidad de crecer.

Proponemos un nuevo orden de diálogo social, para el desarrollo de políticas públicas que busquen soluciones integrales y definitivas para cualquier expresión de la informalidad, del emprendedurismo en México que tenga oportunidad de crecimiento en México y que de manera natural se incorporen a la formalidad y a la productividad. En este esquema es fundamental que todas las políticas públicas se aboquen al fortalecimiento del ingreso real de las familias, no únicamente a través de los subsidios, programas asistenciales y paternalismo, sino mediante el fomento al trabajo formal, al mantenimiento de estímulos y prestaciones que premien la productividad, la capacitación y el mejor esfuerzo del trabajador, en equipo, en la empresa. Los empresarios invertimos y arriesgamos nuestro capital en bien de las empresas formadas por trabajadores y patrones, todos juntos busquemos proporcionar los bienes y servicios que la sociedad necesita. Ahí es donde está la solución a nuestros problemas. La discusión no está en alzas a los salarios de manera inmediata o por decreto.

El verdadero objetivo es el fortalecimiento de las empresas y su crecimiento para que como consecuencia se aumente el poder adquisitivo de los trabajadores, y esto sí le dará sustentabilidad a las medidas en el largo plazo. La única solución viable y sustentable en el tiempo, es trabajar en conjunto empresarios, trabajadores y estado a través de políticas públicas, que promuevan el crecimiento de las empresas y que éste las lleve, de manera natural, a la formalización, a la productividad, a la competencia por valor, a ser cada vez más productivas, a generar empleos de calidad que se traduzcan en mayores ingresos y, en consecuencia, mejores niveles de vida para todos los mexicanos.

Nuestra discusión está en que aún tenemos un reto de seis y medio millones de personas que en una gran mayoría se encuentran en la informalidad. El reto es combatir la pobreza y pobreza extrema de nuestras entidades a través del trabajo, del trabajo formal, porque el modelo que hemos seguido en la formalidad en los últimos 15 o 20 años desde el 96, nos ha llevado a mejorar el ingreso del trabajo formal aunque desafortunadamente hemos crecido en el trabajo informal y es ahí en donde está la pauperización del ingreso de las familias mexicanas. Política pública para la formalización, política pública para que las empresas puedan entrar en la formalización de una manera natural. No se trata de perseguirlas, se trata de promoverlas y ayduarlas para que en el crecimiento podamos entrar en procesos de productividad y de mejores ingresos para todos los trabajadores. Act. Juan Pablo Castañón Castañón Presidente Nacional @jpcastanon

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