Confianza, condición necesaria para la prosperidad 08.07.14

Estimados amigos de Coparmex,

Espero que tengan un feliz inicio de semana en compañía de sus familiares, colaboradores y amigos.

En México, sólo cuatro de 10 ciudadanos que han sido víctimas de un delito presentan una denuncia, como indica el Informe País sobre Calidad de la Ciudadanía del Instituto Nacional Electoral.

Los mexicanos que optaron por no denunciar explican sus razones en los siguientes términos: 63% porque no sirve de nada; 52% por sienten que hay falta de confianza en las autoridades; el 40% argumenta por malas experiencias del pasado y el 32% porque toma mucho tiempo. El común denominador es la falta de confianza en las instituciones y los gobiernos: es claro que esto debe ser una llamada de atención urgente para mejorar el desempeño de nuestros gobiernos y la percepción de los ciudadanos acerca de sus gestiones.

Los estudios y la realidad nos demuestran que es urgente reconstruir la confianza, porque es una condición indispensable no sólo para la convivencia, sino para contar con más empresas y mejores empleos que nos permitan reducir la desigualdad social y mejorar la calidad de vida de las personas, de los mexicanos.

Las empresas son el motor fundamental para el crecimiento de la economía y del país y, sin importar su tamaño o el sector al que se dediquen, requieren infraestructura, personal capacitado, financiamiento, seguridad pública, pero, sobre todo, confianza y un ambiente propicio para los negocios y el crecimiento. La confianza es, pues, fundamental para nuestra economía en beneficio de las personas.

Para poder invertir y hacer crecer la economía, los empresarios queremos tener la certeza de que nuestras instituciones funcionan de manera eficaz; y que hay un juego limpio; que no cambiarán las reglas arbitrariamente; que en todos los órdenes de gobierno tendremos licitaciones transparentes.

México ocupa el lugar 55 de 144 economías en el Índice de Competitividad del World Economic Forum. Si la competitividad es la capacidad de los países para atraer inversiones a partir de la confianza que se genera en los agentes económicos, debemos preguntarnos: ¿cuántas posiciones podría remontar nuestro país, o cuánta confianza podríamos generar a los inversionistas, si fuéramos capaces de fortalecer nuestro Estado de Derecho y las instituciones que de él dependen?

Es una pregunta relevante, sobre todo en el contexto de bajo crecimiento económico y sobre todo la debilidad de nuestro país en este rubro, frente a otras economías.

Además del mercado laboral, la debilidad de las instituciones es lo que más competitividad resta a nuestro país, como prueban los indicadores más sensibles que mide el World Economic Forum para México. En este indicador destacan negativamente los costos económicos del crimen y la impunidad como obstáculos para nuestra competitividad global.

Desde esta perspectiva, entonces, la confianza no es un valor abstracto,  es una condición para generar mejores condiciones de vida para todos los mexicanos. Ahora que estamos aprobando importantes reformas, los empresarios necesitamos tener la certeza de que éstas serán instrumentadas eficazmente, profundamente; porque si lograr las reformas ha sido un gran esfuerzo, instrumentarlas requerirá de un impulso mucho más importante. Seguridad jurídica, certeza y confianza, son las claves para que las inversiones puedan aterrizarse después de estas reformas estructurales.

En materia de Estado de Derecho, para desarrollar la confianza también necesitamos que las procuradurías de justicia persigan eficazmente a los delincuentes y se sancionen de manera ejemplar las prácticas corruptas, porque para vigorizar el tejido social se requiere reducir los altos niveles de impunidad.

Recuperar la confianza debe ser también una tarea cotidiana para nuestros representantes populares, no sólo el día de la elección. La confianza en los partidos políticos disminuyó de 35% a sólo 19% en apenas tres años, según indica el Informe del Instituto Nacional Electoral.

Los empresarios de Coparmex hacemos nuestra parte. Por ejemplo, los Centros Empresariales de los estados de Coahuila y Nayarit se reunieron con los principales candidatos, escucharon sus programas y expusieron sus propuestas durante los procesos electorales que culminaron el pasado domingo 6 de julio. En Nayarit participamos también como observadores electorales.

Sin embargo, en Coahuila sólo cuatro de cada diez electores salió a votar. Más allá de los factores locales que pudieran explicar la  escasa participación ciudadana, toca a los partidos políticos redoblar la marcha. Recuperar la confianza de los ciudadanos en los procesos electorales para que estos sean transparentes, en instituciones fuertes y que hagan valer las decisiones de los ciudadanos en las urnas. Confianza.

Ya es tiempo para empezar a construir un país de confianza. Confiar unos en otros en Estado de Derecho e instituciones. Confiar en que combatimos la impunidad. Confiar que lo que se hace se dice. Confiar en nuestras instituciones, que hablen con la verdad para el bien de los mexicanos.

Para Coparmex no basta con señalar el problema, por ello este año los líderes empresariales de todo el país vamos a reflexionar y discutir sobre La Confianza, condición necesaria para la prosperidad en nuestro Encuentro Empresarial los días 29, 30 y 31 de octubre en la Ciudad de México. Ahí, queremos sembrar esa semilla y esperamos que pronto sea un árbol cargado de frutos. Que dé frutos para la Nación, que dé frutos en nuestras instituciones para los mexicanos y las siguientes generaciones.

Espero de corazón que esta semana concluya plena de logros y los esperamos en el Encuentro Empresarial, octubre 2014, Ciudad de México.

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