Apostemos por el desarrollo regional y un menor costo-país 26.08.2014

Los saludo con gusto, deseándoles una excelente semana, de trabajo pleno y productivo. 

El crecimiento anunciado la semana pasada de 1.6% en el segundo trimestre del año, fue ligeramente inferior a lo que la mayor parte de los analistas esperaban del crecimiento nacional, debido a que aún prevalece el ritmo lento de avance en el consumo, y porque la actividad industrial se mantiene todavía a un ritmo débil.

Es cierto que buena parte de las explicaciones del lento dinamismo de nuestra economía obedecen a factores externos, como la baja tasa de crecimiento en Estados Unidos, que se traduce en una menor demanda de las exportaciones a nuestro principal mercado.

Por eso, debemos plantearnos una agenda que evalúe los factores internos que en última instancia son los que nos detienen para crecer más aceleradamente en el largo plazo.

Esta es la hora de pasar del debate acerca de las razones por las que no estamos creciendo lo suficiente, al ritmo que necesitamos, a encontrar soluciones de fondo para acelerar la creación de empleos formales, elevar la productividad y fortalecer a las pequeñas y medianas empresas, para que logremos crecer a un ritmo mejor y que distribuya mejor la riqueza y combata la desigualdad en el país.

No se trata de que la economía crezca unas décimas de punto más o menos con respecto a una meta trazada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, en este caso del 2.7%.

El verdadero objetivo debe ser la disminución de las desigualdades regionales, expresadas en la extrema pobreza en entidades en el sureste, como en Chiapas, donde la economía estatal creció a una tasa de menos de 3% el año pasado, y que coexisten con entidades como Aguascalientes y Baja California Sur, que crecieron un 4% y 5% respectivamente, impulsadas por su industria manufacturera en un caso, y el turismo en el otro.

Los empresarios de la COPARMEX expresamos públicamente nuestro compromiso para acelerar el crecimiento en todas las regiones del país y hacemos un llamado al resto de los sectores productivos para trabajar juntos, en una cruzada para alcanzar mayores tasas de crecimiento económico sostenido, en el corto y mediano plazo, región por región. Así combatiremos la pobreza y disminuiremos las diferencias, región por región de acuerdo a la realidad de cada una de ellas.

Tenemos que diseñar una estrategia para que el desarrollo de las personas sea más parejo en todas las regiones, que los indicadores en cada región nos reflejen el progreso y las oportunidades para que más mexicanos vivan mejor, una vez que empiecen a palparse los efectos positivos de nuestras reformas recientemente aprobadas.

El sistema de distribución de ingresos a través de los impuestos no es efectivo en México, por ello, necesitamos una reforma a la gestión pública y el reforzamiento del Estado Derecho y la cultura de la legalidad. Para que el entorno sea propicio para el desarrollo de las personas a través de la prosperidad de todos los mexicanos.

Toca a los tres órdenes de gobierno asegurar una gestión pública eficiente y acabar con la sobrerregulación para bajar el costo-país, en las transacciones, en el comercio, en la convivencia entre los mexicanos. Es ahí donde se necesitan los cambios para lograr que las reformas constitucionales y las leyes reglamentarias recién aprobadas, realmente se conviertan en beneficio y progreso concretos, en oportunidades para los mexicanos.

El más reciente Informe Doing Business en México 2014, elaborado por el Banco Mundial, reporta que los tres órdenes de gobierno han introducido 81 mejoras a la regulación empresarial. Y aún necesitamos avanzar más, especialmente en los estados más rezagados, para impulsar la competitividad y la productividad, abrir más empresas, facilitar la creación de más empleos formales y hacer más atractivo a México para la inversión. Fomentar que la micro empresa tenga oportunidades de crecimiento, oportunidades de desarrollo, oportunidades de vender más y más productos. Eso nos llevará a la contratación de más personas y generación de empleo.

Bajar los costos regulatorios a las empresas, daría mayor margen de maniobra para subir los bonos de productividad, ahora que estamos debatiendo cómo se puede mejorar el ingreso de los trabajadores y las familias.

La reforma a la gestión pública, necesariamente debe acompañarse de una gran Cruzada Nacional Contra la Corrupción y Transparencia, con una estrategia de largo plazo, que permita sumar esfuerzos y compromisos del sector público, privado y social, articulando y coordinando programas a escala nacional, desde lo local.

Hacemos un llamado al Congreso Federal, para que en el inicio del periodo ordinario de sesiones, la Agenda Legislativa coloque entre sus prioridades la reforma constitucional que crea la Comisión Nacional Anticorrupción, o una figura similar, para construir estrategias y compromisos, con objetivos claros e indicadores de gestión, avanzando paralelamente en la consolidación de la agenda digital que nos llevará necesariamente a una mayor transparencia en la relación del ciudadano con las autoridades. Hacemos un llamado también desde aquí para que los Congresos locales repliquen lo mismo, y sean un espejo de este gran esfuerzo nacional en pro de la anticorrupción y de la transparencia en la relación ciudadano autoridad.

Sin un esquema que asegure un menor costo país, mayor transparencia y el combate a la impunidad, nuestras reformas estructurales, que nos llevarían a la prosperidad, corren el riesgo de quedar sujetas a prácticas de opacidad o de probable corrupción, obstaculizando con ello el crecimiento y el desarrollo de los mexicanos.

Esperando que estas reflexiones sean discutidas y enriquecidas desde cada uno de nuestros Centros Empresariales, en sus consejos y en su participación social, les dejo a todos mis mejores deseos para que tengan una excelente semana, en compañía de sus colaboradores y familiares.

Act. Juan Pablo Castañón Castañón
Presidente Nacional
@jpcastanon

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